El puente levadizo del puerto de Valencia se cierra de manera definitiva el sábado
Estos carriles, que discurren de forma paralela a los viales que llevan al puente y junto a la lonja de los pescadores desviarán el tráfico rodado pesado y de mercancías de la Dársena Interior. De esta forma, se evita que los camiones pasen cerca de las bases de los equipos, y se permite que comuniquen con las terminales polivalentes sin tener que pasar cerca de la Dársena Interior. En ese sentido, estos nuevos viales enlazarán con la rotonda situada frente al edificio de la APV que, en la actualidad, está sufriendo obras de mejora para poder redirigir mejor el tráfico dentro del puerto. Según las previsiones, se espera que a mediados del mes de enero el nuevo canal que comunique el mar con la Dársena esté ya operativo.
Desde que se aprobara el proyecto para el cierre de la Dársena Interior y la construcción del nuevo canal de entrada, el destino para el puente levadizo sigue siendo una incógnita.
Aunque durante los próximos meses ejercerá de barrera hasta que los nuevos viales estén finalizados, su futuro a medio y largo plazo pasa por varias opciones. La primera es la de la venta. Ingenieros de toda Europa se han interesado por la infraestructura, e incluso se habló de una más que posible venta a países como Bélgica u Holanda.
Por otro lado, una de las alternativas es la de buscar al puente una nueva ubicación en el recinto portuario.
Tampoco hay que olvidar las declaraciones de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que se mostró partidaria de no vender el puente y ubicarlo, en la medida de lo posible, en el viejo cauce del río Turia.