El crecimiento del tráfico de contenedores hace más necesario el acceso norte al puerto
Entre otros, en la presentación del informe estaban Alfredo Roig, presidente de ELTC; Antonio Torregrosa y Salvador Furió, de la Fundación Valenciaport; y Manuel Collado, presidente de la Federación Valenciana de Empresarios de Transportes (FVET).
Según los datos que se desprenden del estudio, en 2004, el tráfico de contenedores en el puerto de Valencia, sin tener en cuenta tránsitos y vacíos, llegó a los 982.862 TEUs, lo que supone 702.924 contenedores, mientras que el paquete global subiría hasta los 2,10 millones de TEUs. Por contra, en 2001, se llegó a los 727.573 TEUs (528.135 contenedores). Las previsiones para 2015 no hacen más que confirmar la tendencia alcista: se llegará a un total de 4,32 millones de TEUs, incluyendo los vacíos y los tránsitos.
Esta tendencia positiva pone de manifiesto, sin embargo, una serie de problemas. El primero y principal es la carencia de infraestructuras, sobre todo las que tienen que ver con el acceso al puerto. Los transportistas argumentan que la inexistencia de un acceso norte y los colapsos en el by-pass y la V-30 hacen que se recorran más kilómetros de los necesarios.
Además, ELTC advierte que dentro del recinto portuario también hay problemas, sobre todo en las terminales. El tiempo medio de carga y descarga llega casi a las tres horas, sin olvidar que “en ocasiones, la terminal no ha recibido los datos del camión, con lo que la espera es aún mayor”.
12 millones de euros al año
Tanto ELTC como la Fundación Valenciaport afirman que una correcta implantación del SIC y del sistema del ‘closing time’ ahorraría al sector 12 millones de euros al año. En ese sentido, el estudio constata que hay puntas horarias en las que la concentración de camiones es mayor, como las seis de la mañana, la una del mediodía y la franja horaria entre las 18 y las 20 horas.
Por otro lado, Alfredo Roig, presidente de ELTC, concretó que el principal foco de conflicto son los contenedores con mercancías chinas. “Los exportadores de este país aprovechan todo el espacio del contenedor y no clasifican los productos, con lo que el proceso de descarga se alarga al tener que clasificar y paletizar las mercancías”.
Los transportistas que operan en el puerto de Valencia afirman que las soluciones pasan por
la construcción del acceso norte que descongestione las entradas al puerto, y una mayor eficacia en los controles de las terminales.
Por otro lado, los transportistas constatan en el informe que debe haber un mayor control sobre el intrusismo laboral, como el uso del combustible no autorizado, irregularidades en autorizaciones legales, seguros o equipo de trabajo.