¡Asesores!
Los Agentes de Aduana (AA), ahora denominados Representantes Aduaneros RA), tienen sus orígenes en los "Custodes Portum", de la Roma antigua (Siglo VI B.C.), cuya misión era cobrar impuestos y tributos. Fue en los inicios del siglo XX, en México donde se formalizó la figura de los agentes de aduanas como intermediarios esenciales en el comercio internacional. Figura que fue exportada a Europa, continente en la que España tenía un peso determinante.
Posteriormente, llegarían los operadores terrestres dentro de la que fue llamada C.E.E., (Comunidad Económica Europea) cuyo nombre empezó a nombrarse como Transitarios, capaces de organizar la cadena de suministro al completo, con la excepción de las operaciones aduaneras, importación, exportación o tránsito, patente de corso de los denominados Agentes de Aduanas (AA), por entonces.
Acudieron a estos últimos, para completar el circulo de su servicio ofrecido. A lo que los AA les respondieron, desde su sillón de oro, que era lo que necesitaban para darles más trabajo del que tenían, sin necesidad de moverse de su zona de confort; a lo que los avispados y nuevos actores de la cadena de suministro respondieron que era reducir esas tarifas (oficiales) por sus servicios y riesgos fiscales con los que corrían, por cuenta y riesgo de sus clientes. Y ahí fue cuando los AA iniciaron su declive. Declive que, con la entrada de España, como miembro de pleno deber y poco derecho, en la CEE, llegó a su propio infierno, por lo que cualquier movimiento sólo podía ser hacia arriba, y así fue, ha sido y seguirá siendo.
No hay más que, que ver o sufrir, cual es la posición de los AA en EEUU, Sudamérica, Rusia o China, entre otros, en la cadena de suministro, para ver cuál es la relevancia de su figura en el comercio mundial. Podemos organizar una sofisticada operación de transporte multimodal, con todo tipo de medios logísticos por el camino, que tanto en el país de origen, como en el de destino, habrá una persona de la Administración Aduanera con un bolígrafo y un sello (quizás digital…) que autorice la salida de un país o territorio económico o la entrada en otro, siempre que el producto cumpla con todo tipo de las regulaciones vigentes en ambos lados.
Y así en la actualidad, donde los AA mantienen "in crescendo" su poder fiscal, aunque no el material, porque al menos en España, su retribución mengua, mientras su responsabilidad aumenta. ¿Surrealista!, por supuesto, aunque es lo que hay y no es culpa del mercado, la evolución, ni de la geopolítica, sino de una generación, o dos, que estaban perfectamente colocados y satisfechos, a los que no les pareció relevante añadir muchos pocos, a sus pocos muchos. Los movimientos de todos los países de este planeta, o al menos los de los continentes "temporalmente" privilegiados se encaminan a dar máximo poder a las administraciones aduaneras y con ello a los AA o RA, obviando sus anecdóticas tarifas oficiales y cargando sus responsabilidades fiscales, en nombre y por cuenta de sus representados, de forma subsidiaria o solidaria, según se tercie el esfuerzo administrativo y caución de cada uno.
Y hasta aquí, bastante bien, se va viviendo y mejorando en lugar de sobreviviendo y empeorando. Despachan en todas las modalidades de operaciones aduaneras, bajos los documentos que, en la actualidad, y desconocemos por cuanto tiempo más la UE los mantendrá, se denominan AES, H y G. Cuestión aparte es adivinar el plazo que la geopolítica mundial le permitirá a la UE subsistir.
Los Ministerios de Hacienda, en su brazo armado la AEAT, afortunadamente y como corresponde ejercen un férreo control sobre las operaciones aduaneras y lo que conllevan, posibles atentados a la propiedad intelectual, blanqueo de capitales, evasión de impuestos, tributos u otros que recauda la UE a través de sus países miembros, infringiendo inspecciones en el punto de entrada y mucho más aun, en el punto de destino final. Y los importadores/exportadores, asustados, aunque no tengan motivos, llaman asustados a sus asesores fiscales o legales para que les asisten y asesoren en esa Inspección Aduanera que les acaba de llegar. Sin parase a pensar que, salvo honrosas excepciones, no son especialistas en fiscalidad aduanera y si embargo, están dispuestos a pagar EURXXX por hora, sin protestar demasiado. Sería de agradecer y sensato, que contactaran con el/los AA/RA que se han ocupado de sus operaciones aduaneras y que cuyos conocimientos de legislación aduanera vigente están muy por encima de la mayor parte de los asesores elegidos. Y encima, con un poco de suerte y volumen de negocio, ni les cobran…
No es menos cierto que los únicos responsables de esta situación son los AA/RA, por haber degradado y menospreciado su propio trabajo. "Cuando crees haber llegado a todo lo alto, comienzas a caer, porque el secreto del éxito pasa por la insatisfacción permanente" (Aristóteles y otros creyentes).
(mrocher@operplus.com)