La UE contempla la innovación marina como una fuente de crecimiento sostenible
“Hoy en día estamos aunando las piezas del conjunto para que la futura generación de europeos cuente con los conocimientos y las técnicas necesarias para gestionar mejor nuestros mares y obtener de ellos todo lo que pueden aportar, respetando a la vez el equilibrio del ecosistema marino”, asegura la comisaria europea encargada de Asuntos Marítimos y Pesca, Maria Damanaki. En este sentido, la Comisión tiene previsto crear un mapa digital del fondo marino bajo aguas europeas, con el objetivo de aumentar la capacidad de previsión que necesitan las empresas para invertir, “disminuyendo los costes y estimulando la innovación en beneficio de la sostenibilidad del crecimiento azul”.
La Comisión identifica una serie de obstáculos que es necesario subsanar. Entre ellos, el hecho de que el conocimiento del mar es áun imperfecto y que los estados miembro no ponen en común los esfuerzos que relizan en materia de investigación y que la mano de obra del mañana requiere más técnicos y científicos capaces de aplicar las nuevas tecnologías.
Aún con esto, la CE ha presentado un plan de de acción que incluye la creación para finales de 2015 de una plataforma de información en línea que recogerá los proyectos de investigación marina incluidos en el programa Horizonte 2020, así como las actividades de investigación marina financiadas a nivel nacional.
Por otro lado, está previsto constituir un foro de los colectivos científicos y empresariales de la Economía Azul en el que participaría el sector privado, los científicos y las ONG.
Economía marítima
La economía marítima (o azul) de la UE es muy extensa e incluye a cinco millones de empleados en sectores tan variados como la pesca, el transporte, la biotecnología marina o las energías renovables marítimas.
Aproximadamente el 30% del fondo marino europeo está sin explorar. Este porcentaje varía del 5% del Golfo de Vizcaya y la costa ibérica al 40% del mar del Norte o el mar Jónico y el Mediterráneo central. Por otro lado, en 2012 el sector marítimo suponía un 10% de la capacidad anual eólica instalada y empleaba a 50.000 personas en Europa.