La Generalitat impulsa la implantación del modelo 4.0 en la industria cerámica
Así lo explicó en la reunión que mantuvo con miembros de la Asociación Española de Fabricantes de Maquinaria y Bienes de Equipo para la Industria Cerámica (ASEBEC), a la que ha asistido también el conseller de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo, Rafa Climent.
El objetivo del proyecto es la optimización de esta industria, que cuantifica el ahorro en 90 millones de euros, lo que mejoraría la rentabilidad y posibilidades de competencia de las empresas de un sector que, según explicó Puig, es fundamental para “garantizar un proyecto de vida” a un amplio número de personas en la provincia de Castellón.
El jefe del Ejecutivo valenciano explicó que se otorgará una subvención de 350.000 euros para este proyecto, encabezado por los fabricantes de maquinaria para la industria cerámica, a los que Puig quiso agradecer su “esfuerzo permanente por innovar y mejorar”. “Si el sector está vivo y con esta fortaleza es porque ha sido siempre capaz de modernizarse”, manifestó Puig, al tiempo que ha incidido en que “la superación de la crisis ha estado basada en la incorporación tecnológica y la capacidad de establecer sinergias entre el mundo de la universidad y los sectores empresariales” e instado a seguir este camino.
Mesa de diálogo
Durante el acto, el presidente valenciano destacó la creación de una mesa de diálogo, la “Mesa del Taulell”, y las acciones que la Generalitat está llevando a cabo para reforzar el clúster de la cerámica tanto desde Ivace como desde el Instituto Valenciano de Finanzas y los programas ejecutados por la conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio. “Estamos intentando tener una visión global del sector cerámico y también viendo cómo se puede constituir una línea de actuación permanente entre la Administración y el conjunto de la industria”, remarcó Puig, quien animó a seguir trabajando en otras cuestiones como la formación y la internacionalización para mejorar el posicionamiento de las empresas.
El clúster cerámico se marca un plazo de 2 años para definir la aplicación del modelo de industria 4.0 a través de una guía de trabajo que sirva de referencia al conjunto del sector y que, además, pueda ser exportable para otras industrias valencianas. La base de este manual se encuentra en la digitalización de las líneas de fabricación, lo que permite conocer en tiempo real los costes de fabricación, controlar la calidad de materias primas y mejorar los proceso energéticos y de logística.
El proyecto se puso en marcha desde el ámbito de los fabricantes de maquinaria con la colaboración de los fabricantes de cerámica, los de fritas, esmaltes y colorantes, y los de polvo atomizado, así como el Instituto de Tecnología Cerámica y la conselleria de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo.