El PIE destinará 2.890 millones de euros a los puertos de la Comunidad
El Plan de Infraestructuras Estratégicas tiene previsto invertir casi 3.000 millones de euros en los puertos que gestiona la Generalitat Valenciana hasta el año 2020. Las actuaciones se van a basar en la mejora de las infraestructuras y los servicios portuarios, la ampliación de la oferta náutica, la transformación de los frentes marítimo-portuarios y el impulso al desarrollo de los puertos de interés general.
El crecimiento de la oferta náutica en los puertos de la Comunidad se ha producido mediante operaciones de reordenación, que han permitido un mejor aprovechamiento de los espacios.
Dos ejemplos son los puertos de Vinaròs y Torrevieja, donde se están reubicando y modernizando las instalaciones pesqueras, dando nuevos usos e incrementando el espacio para la náutica de recreo. Por otro lado, durante el período de vigencia del Plan se producirá la caducidad de un número significativo de concesiones de instalaciones náuticas de recreo, lo que abre la puerta a la convocatoria de nuevos concursos que deben servir de palanca para modernizar las instalaciones actuales.
Ampliaciones
En el marco de las actuaciones que deberán desarrollarse en el período del PIE, actualmente se trabaja en la redacción de proyectos de ampliación para los puertos de Benicarló, La Pobla de Farnals, Pilar de la Horadada, Dehesa de Campoamor, Cullera, Xàbia, Guardamar del Segura y El Perelló. Como nuevas insfraestructuras se prevé el puerto deportivo de Cala Baeza, situada en la costa norte del Campello, la nueva marina de Cullera, que sustituirá a las actuales infraestructuras portuarias en la misma margen izquierda del Júcar, y el puerto deportivo Racó Calent, en el sur de Peñíscola.
En cuanto al impulso de los puertos de interés general, la actuación de la Generalitat Valenciana está dirigida a mejorar sus conexiones con los granes ejes de transporte y las áreas logísticas, la promoción del transporte marítimo de corta distancia, la participación de la toma de decisiones sobre su futuro y la obtención de una coordinación adecuada entre las políticas sectoriales incidentes, con especial hincapié en aspectos como la logística, transportes o la industria, entre otros.