La CE expedienta a España por no aplicar la nueva normativa de seguridad en el ferrocarril
La Comisión Europea decidió ayer incoar procedimientos de infracción contra diez Estados miembros, entre los que se encuentra España, que todavía no han comunicado sus disposiciones nacionales de aplicación de dos directivas clave del llamado “segundo paquete ferroviario”.
Estas directivas tienen por objeto garantizar unos niveles elevados de seguridad e interoperatividad en el sector ferroviario en toda Europa. Jacques Barrot, vicepresidente de la Comisión encargado de Transportes, afirmó que “para garantizar unas condiciones competitivas equitativas que permitan el correcto funcionamiento del mercado interior del transporte ferroviario es necesario un cierto nivel de armonización de los requisitos técnico y de seguridad. Es esencial que los Estados miembros pongan todas las condiciones necesarias para que pueda desarrollarse un mercado del transporte por ferrocarril abierto y seguro”.
Fecha límite
El segundo paquete ferroviario se tenía que haber incorporado al derecho interno antes del 30 de abril de 2006. Los diez países que no comunicaron a la Comisión sus disposiciones de incorporación al derecho interno de las dos Directivas (2004/49 y 2004/50) son Alemania, Grecia, España, Italia, Luxemburgo, Los Países Bajos, Portugal, Suecia, Eslovenia y República Eslovaca. Esos Estados miembros dejaron sin respuesta un dictamen motivado que la Comisión les envió en octubre de 2006, por tanto la Comisión ha decidido llevar el caso al Tribunal Europeo de Justicia.
La Directiva sobre seguridad ferroviaria persigue aumentar la seguridad del ferrocarril garantizando la total transparencia de los procedimientos de seguridad en vigor. La Directiva establece el procedimiento de expedición de los certificados de seguridad que las empresas ferroviarias deben obtener para operar trenes en la red europea.
El objetivo es que los sistemas nacionales de seguridad se ajusten gratuitamente a las normas comunes europeas más estrictas que establecería la Comisión tras la labor de preparación técnica llevada a cabo por la Agencia Ferroviaria Europea.