La inversión en I+D, única solución para mejorar la competitividad empresarial
La Cámara de Comercio de Castellón fue el escenario en el que se desarrolló en la jornada de ayer la tercera sesión previa del III Congreso de Economía de la Comunidad Valenciana bajo el título “Competitividad y gestión empresarial en un mercado global”.
En las intervenciones se analizaron las causas por las que la empresa valenciana ha sido tan competitiva desde 1995. Entre las principales cabe destacar el crecimiento del PIB por encima de la media comunitaria, la creación de empleo y el nacimiento de medio millón de compañías. Además, no hay que olvidar los bajos costes financieros y el aumento de las exportaciones y la inversión española en el extranjero.
Sin embargo, esta tendencia no se mantendrá siempre. La ampliación europea y la presencia de países asiáticos en el mercado internacional hace que las empresas españolas y valencianas sean cada vez menos competitivas. De hecho, España aparece entre las posiciones 25 y 30 en cuanto a competitividad mundial, por detrás de Estonia, Irlanda, Chile o República Checa. La única alternativa pasa por un cambio radical de filosofía. Juan Latorre, director de KPMG Comunidad Valenciana afirmó que “tenemos que ser conscientes de que podemos obtener diferenciación en diseño, tecnología, distribución, etc., pero que serán copiados rápidamente. Hay que adaptarse a esta nueva situación”. Además, indicó que “no hemos avanzado hacia actividades de mayor valor añadido, en productos vinculados a la innovación o nuevas tecnologías, de manera que a la velocidad actual de aumento en inversión en I+D tardaríamos 20 años en alcanzar la media europea”.
La principal de las actuaciones a realizar para invertir esta situación es potenciar las labores de desarrollo de I+D+i y los incentivos de todo tipo a aquellas empresas que saquen al mercado nuevos productos e inviertan en nuevas tecnologías. Además, los organismos internacionales deberían implantar una serie de reglas legislativas similares en todo el mundo, cosa que incluiría un régimen fiscal armonizado en el marco de la Unión Europea.