El sector del calzado plantea desviar parte de su producción a terceros países
África, Asia y el Este Europeo son las zonas que la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE) ha propuesto para desviar parte de su producción al exterior.
Según esta asociación, los "elevados" costes laborales en España es lo que hace que la agrupación se plantee el desviar parte de su trabajo a otros países. Ésa se presenta como una forma de superar la crisis que ha afectado al sector del zapato, que el pasado año disminuyó en un 2,5% sus exportaciones.
En este momento la FICE, junto a la Asociación de Industriales del Calzado de Elche, y en colaboración con el IVEX y el ICEX, prepara una serie de viajes de prospección a posibles futuros productores de calzado español, entre ellos Marruecos, China, Rumanía y Serbia.
Estas asociaciones también cuentan con el apoyo económico de la administración para estudiar el desvío de su producción.
El este europeo se presenta como una zona ideal para los fabricantes españoles, sobre todo por su proximidad geográfica y los bajos costes de la mano de obra.
El desvío de la producción de calzado al exterior es un fenómeno que ya han puesto en marcha firmas como Kelme, que trasladó parte de su producción a la antigua URSS.