Las exportaciones crecen un 12,3% durante el primer semestre del presente año
Según fuentes de las Cámaras de Comercio, esta trayectoria es consecuencia del buen tono de la demanda interna y la continuidad de las debilidades competitivas, encabezadas por un persistente diferencial de precios frente a los principales socios comerciales.
La necesidad de financiación frente al exterior es la nota más destacada de la balanza de pagos de la economía española, y es que durante los seis primeros meses del año, el déficit conjunto por cuenta corriente y de capital se ha incrementado en un 36,7%, cifra próxima al 9% del PIB del período. Esta necesidad de financiación viene dada por la ampliación del desequilibrio comercial, acompañado por los déficits registrados en materia de rentas y transferencias y por la reducción del superávit de la balanza de servicios.
La balanza de servicios, tradicional elemento compensador del desequilibrio comercial, muestra un gradual retroceso en su superávit, reduciendo su saldo positivo en la primera mitad de 2006 en un 37,2%. Los cambios en los hábitos vacacionales de los españoles han supuesto un gradual aumento de los pagos en concepto de turismo y viajes (12,2%), a lo cual se ha unido la caída del gasto de los turistas extranjeros en España (-1,9%). A ello se ha añadido el creciente descubierto en el ámbito de otros servicios, con notables incrementos del 147,3%.
Por otro lado, las inversiones españolas en el exterior durante el primer semestre del año cuentan con una doble lectura. Los inversores españoles reanudaron su confianza en los mercados de inversión internacionales, con incrementos en las inversiones directas emitidas del 146,1%, en contraposición con la caída del 97,5% en las salidas de capitales españoles con finalidad a corto plazo.
Con relación a los flujos de capitales recibidos por nuestro país la trayectoria es inversa, con leves caídas en las inversiones directas entradas (-7,3%), combinadas con un aumento en las inversiones extranjeras de cartera del 58,0%. En consecuencia, España retoma su papel protagonista como inversor a escala internacional, si bien se amplía la dependencia de la economía española de la financiación a corto plazo.
Previsiones
Las previsiones avanzan el mantenimiento del impulso exportador con ritmos de crecimiento interanual superiores al 7,5%. Las importaciones también conservarán su dinamismo, reflejo de la fortaleza de la demanda interna, con avances en el entorno del 11%. En consecuencia, la necesidad de financiación de la economía española rondará el 7,8% del PIB al final del ejercicio.
De cualquier manera, el déficit por cuenta corriente evidencia los problemas de competitividad de la economía española. Particular atención merece el ámbito del sector turístico, con un continuo deterioro de los ingresos recibidos por este concepto. La mejora en estos desequilibrios necesariamente pasa por aumentar y consolidar el número de compañías españolas internacionalizadas, diversificando geográfica y sectorialmente los intercambios de nuestro tejido empresarial. Al tiempo, deben incrementarse los esfuerzos en materia de formación internacional del empresariado, innovación, diferenciación de los productos y creación de un país atractivo y de calidad.