EL ICEX y las Cámaras organizan el Foro de cooperación empresarial Hispano-Turco
La División de Inversiones y Cooperación Empresarial del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) organiza, con la colaboración del Consejo Superior de Cámaras de Comercio de España (CSC), la Cámara de Comercio e Industria de Madrid y el Consejo de Relaciones Económicas Exteriores de Turquía (DEIK), un Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial Hispano-Turco, que tendrá lugar los días 29 y 30 de noviembre de 2004 en Estambul.
El objetivo principal de este Foro es consolidar y reforzar la presencia de las empresas españolas en Turquía mediante proyectos de inversión y cooperación empresarial.
En este sentido, durante la celebración del mismo las empresas participantes podrán tener un contacto directo con empresarios de este país interesados en establecer alianzas estratégicas con empresas españolas.
Turquía presenta grandes oportunidades para las empresas españolas, debido principalmente a las buenas perspectivas económicas, la estabilidad política alcanzada, el tamaño del mercado y su potencial de cara a la inversión extranjera.
En este contexto cabe recordar que, el Tratado de Unión Aduanera con la Unión Europea, en vigor desde 1996, y la reciente firma de un “Acuerdo Bilateral Hispano-Turco de Cooperación Económica y Financiera” facilitan los intercambios comerciales y la realización de negocios, incluyendo la operativa de las empresas españolas establecidas en Turquía.
Alimentación y Maquinaria para la Industria Alimentaria; Materiales de Construcción; Medio Ambiente; Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones; Turismo y Servicios Conexos, han sido los sectores elegidos como prioritarios para participar en este Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial Hispano-Turco.
El mercado turco: mercado de grandes oportunidades
En los últimos dos años y medio, Turquía ha experimentado un cambio radical en los planos político, económico y legislativo que la han conducido a la estabilidad y la han convertido en un destino de inversiones de gran interés para las empresas extranjeras y españolas en particular.
Hay tres factores que han impulsado y continúan impulsando estos cambios: la propia gravedad de la última crisis, la de 2001, que ha generado una nueva dinámica política; el último programa económico pactado en Febrero de 2002 con el Fondo Monetario Internacional, que está cumpliendo sus objetivos; y el proceso de accesión a la Unión Europea, que obliga a Turquía a un estricto programa de modernización política, económica y legal.
Turquía es la 3ª economía del Mediterráneo y uno de los 10 mercados emergentes más importantes del mundo. Con una población cercana a los 70 millones de personas, que crece rápidamente comparada con las poblaciones europeas, y que comprende un porcentaje altísimo de población joven, este país tiene un potencial de consumo evidente.
Inversión extranjera
El PIB turco fue de 241.723 millones de dólares en 2003, aproximadamente un tercio del español. La renta per cápita en 2003 fue de 3.372 dólares, aunque en las zonas más ricas (el oeste del país y Estambul en particular) se dan rentas per cápita mucho más altas.
El comercio exterior con el mundo en 2003 alcanzó los 116 mil millones de dólares, un tercio aproximadamente del realizado por España. El nivel de inversión extranjera es muy bajo comparado con su potencial, el tamaño de su economía y con lo realizado por sus países competidores del este de Europa, y se considera que este potencial puede materializarse a partir del inicio de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea.
El gobierno ha finalizado la privatización de un elevado número de empresas de tamaño medio, pero las grandes operaciones de privatización, valoradas en millardos de euros, están todavía en trámite.
Eliminación de Aranceles
El Tratado de la Unión Aduanera, en vigor desde 1996, eliminó los aranceles entre Turquía y la UE para los productos industriales; asimismo estableció el arancel común ante terceros países. Además, se está produciendo una progresiva adaptación del marco jurídico turco al ‘Acervo’ comunitario.
Por todo ello, si bien Turquía no compite todavía en el mercado único europeo en condiciones de igualdad con los estados miembro, y, si bien hay barreras no arancelarias cuya eliminación se retrasa y se muestra muy laboriosa, sí es cierto que el entorno comercial y empresarial es muy próximo al nuestro, e incomparablemente mucho más favorable que el de otras economías de la región o mediterráneas.