La Cámara de Comercio advierte sobre el impacto de los aranceles de EE.UU. a los productos valencianos
La Unión Europea y la Administración Trump han alcanzado finalmente un principio de acuerdo para evitar la imposición de los anunciados aranceles del 30% a los productos europeos en el mercado norteamericano.
El acuerdo alcanzado supone unos aranceles del 15% a los productos importados procedentes de la Unión Europea, incluidos los automóviles.
El impacto directo para las exportaciones de la Comunidad Valenciana de la entrada en vigor de aranceles del 15% el 1 de agosto será limitado. Aún así, en línea con las estimaciones realizadas por Cámara España, las exportaciones valencianas a Estados Unidos podrían retroceder en torno al 10%, lo que en términos monetarios supone un volumen anual de 285 millones de euros (según datos de 2024).
Las excepciones a este arancel son los productos de la industria del aluminio y el acero, que mantienen unos aranceles del 50%. Sólo el 2,6% de las exportaciones de aluminio (incluido las manufacturas) de la Comunidad Valenciana tienen como mercado de destino Estados Unidos. Asimismo, quedan fuera del acuerdo los productos farmacéuticos, con escasa incidencia en el conjunto de exportaciones valencianas.
La futura evolución de las relaciones comerciales con Estados Unidos va a venir condicionada por aspectos de diversa índole: primero, el mercado estadounidense es el primer mercado fuera de Europa para los productos valencianos. Las exportaciones valencianas a este país alcanzaron un total de 2.850 millones de euros en 2024, el 7,7% del total exportado por la Comunidad Valenciana. Por su tamaño, su poder adquisitivo y su dinamismo económico, es y seguirá siendo un mercado altamente atractivo para la empresa exportadora valenciana.
Además, de las 4.266 empresas que en 2024 exportaron a Estados Unidos, 1.447 son empresas que exportan regularmente. Las más afectadas serán aquellas que exportan de forma más esporádica.
Por otra parte, el aumento de precios que va a conllevar el aumento de aranceles va a suponer una caída de las ventas en el mercado norteamericano (estimadas en torno al 10%), debido a la caída de la demanda de productos importados por parte del consumidor norteamericano. No obstante, para las 142 empresas valencianas implantadas en Estados Unidos no tiene porqué implicar pérdidas de clientes. En los primeros meses de 2025 las exportaciones se han incrementado por la anticipación de los importadores a aumentar stocks ante la posibilidad del aumento de aranceles. El retroceso de las ventas se producirá en la segunda mitad de 2025.
Dado que las principales partidas que se exportan a Estados Unidos son productos con elevado valor añadido (aparatos eléctricos, aparatos médicos, calzado, maquinaria, preparaciones alimenticias, …), con una elasticidad de la demanda baja (es decir, los aumentos de precios afectan en menor medida a cambios en la demanda), los efectos negativos sobre la evolución de las ventas serán de menor intensidad.
El objetivo de la Administración Trump de conseguir a la fuerza una mayor inversión de empresas extranjeras (en este caso valencianas) en el mercado americano choca con la creciente incertidumbre que genera su inestable política arancelaria. Aun así, empresas con larga tradición exportadora a este país podrían optar por una estrategia de inversión para fabricar en el mercado americano.
La posibilidad de que las empresas americanas busquen nuevos proveedores entre los países que no se les aplique aranceles adicionales se ve reducida, pues el 15% se sitúa por debajo de los niveles anunciados, y no muy lejos, por ejemplo, del 10% acordado con el Reino Unido y del 15% para Japón. No obstante, algunas empresas valencianas pueden verse perjudicadas.
Las semimanufacturas valencianas forman parte de las cadenas de valor de productos europeos, que a su vez se exportan a Estados Unidos. Situación más acusada en el sector automovilístico, el de maquinaria y sector químico. En tanto las exportaciones de la UE a Estados Unidos se vean afectadas negativamente por el nuevo arancel, también se verán perjudicadas las valencianas por una menor demanda por parte del mercado europeo. El hecho de que finalmente al sector del automóvil se le aplique el 15% de arancel, en vez del 25%, permite esperar un efecto menos negativo al inicialmente anunciado.
Ante esta nueva realidad internacional, Cámara pide a las Administraciones Públicas que trabajen para que las empresas puedan competir en mejores condiciones. Trabajo que ha de ir encaminado a facilitarles la actividad comercial, evitando costes adicionales, reduciendo burocracia, con lineas de ayuda y acuerdos comerciales con mercados internacionales.