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Domingo, 29 de marzo de 2026


Zaragoza: “Utilizamos el auge del sector náutico para ayudar a jóvenes y discapacitados”
La Fundación “Un Mar sin Barreras” trabaja desde 2005 para que jóvenes en riesgo de exclusión social puedan integrarse en la sociedad. Una tarea que combina con la defensa del mar y toda su fauna marina gracias también al auge del sector náutico en los últimos tiempos.
VM, 06/08/2008

Albert Zaragoza, dtor. de proyectos de “un mar sin barreras”

La Fundación “Un Mar sin Barreras” nació en el año 2005 y es una entidad que pretende acercar el mundo náutico en todas sus vertientes: social, cultural, lúdica y laboral a aquellos jóvenes, entre 16 y 25 años, que más difícil lo tienen: inmigrantes, personas con escasa formación, discapacitados... para acceder al mundo laboral.pic

Por ello, la fundación tiene en marcha diferentes acciones, tal como explica el Director de Proyectos y Actividades de la entidad, Albert Zaragoza.

Proyecto Sirenita
“Uno de nuestros de proyectos más importantes es la Escuela Taller donde los jóvenes pueden aprender un oficio relacionado con el mundo del mar. Además, tenemos en marcha el ‘Proyecto Sirenita’ que era una antigua sirenita del Puerto de Valencia que rescató la Fundación para evitar que fuese destruida con motivos de las obras y acondicionamiento del recinto por la Copa América. La sirenita se construyó en 1953 y fue obra del Maestro Palau”, explica Zaragoza.

“Nosotros -continua- lo que hicimos fue recuperarla y restaurarla. Además, la adaptamos para personas con movilidad reducida, incluso para invidentes. Hicimos un esfuerzo muy importante de adaptación para la navegación. La sirenita realiza paseos lúdico-deportivos desde junio de 2007”, comenta Zaragoza.

Escuela de vela adaptada
Otro de los proyectos más importantes que está llevando a cabo la Fundación es la Escuela de Vela Adaptada a personas con discapacidad.

“Todo el mundo que quiera pueda ir a la escuela y navegar. En los últimos meses, debido a las obras de la Fórmula Uno, nos han reubicado la zona y todavía estamos pendientes de una reubicación”, explica el director.

“Esta escuela -continua- sirve para pequeños cruceros, barcos tradicionales, barcos adaptados. Los deportistas paralímpicos que optan a acudir a las Olimpiadas de Londres de 2012 entrenarán allí. Y quizá, si finalmente Madrid consigue albergar en 2016 el evento deportivo, Valencia será subsede olímpica y eso será una gran noticia para todos nosotros. En ese sentido, la escuela de vela, puede llegar a tener un gran protagonismo y una gran función”.

Desde el club personas con discapacidad participan en campeonatos náuticos o competiciones deportivas, siempre guiados por monitores. En algunos casos, los participantes han ganado algún trofeo, como la Copa de la Reina, “a pesar de que lo teníamos todo en contra”, explica Zaragoza.
Respuestas de los jóvenes
“Cuando entran a trabajar o a estudiar aquí y parecen poco motivados. Pero, poco a poco, conforme pasan los meses, ven que tienen sus frutos, sus conocimientos y su actitud cambia. Desde la Fundación trabajamos para que aprendan la disciplina laboral y a cumplir las normas puesto que esto les ayudará a incorporarse mucho mejor al mundo laboral”, argumenta.
“Respecto a la gente con discapacidad, acostumbrados como están a sortear obstáculos y obstáculos por la ciudad, cuando suben a un barco, y se olvidan de semáforos, de coches, de escaleras... la sensación de libertad que muestran es enorme. Aspectos como esos es lo que nos motiva a seguir trabajando, nos motiva a continuar y es la esencia de nuestra fundación”.
Relación con la APV
Preguntado por la relación con el Puerto de Valencia, Albert Zaragoza señala que “Hasta ahora hemos tenido varias reuniones con la Autoridad Portuaria de Valencia. Durante todo el período de la Copa América, la dársena interior que nosotros utilizamos fue cedida a ACM, con lo que no tuvimos mucho margen de maniobra. Nuestro objetivo ahora es trasladar nuestra nave, situada en Alboraya, al recinto portuario puesto que es mucho más eficaz para nosotros, pero también supondría un atractivo turístico y cultural porque los visitantes se interesarían por nuestros proyectos”.
“La ubicación ideal -continua- sería el Puerto, pero, ahora mismo, las tres administraciones -Estado, Autonómica y local- deben estar de acuerdo para la cesión de un hueco para nosotros. En todo momento, la APV nos da su aprobación, pero nos falta el visto bueno definitivo”.
Futuro
“Nuestras perspectivas de futuro son muy halagüeñas. Veo una fundación fuerte, con deportistas de primer orden, que han conseguido, o pueden conseguir, alguna medalla; con mucha participación de escolares valencianos y transmitiendo, ante todo, la necesidad de un mar limpio para todos y una conciencia medioambiental, cada vez más necesaria”, finaliza.

Los oficios relacionados con el mundo del mar
Uno de los proyectos “estrella” de la Fundación es la Escuela Taller donde unos 40 jóvenes entre 16 y 25 años aprenden oficios relacionados con el mar. Esas profesiones son carpintero de ribera, es decir, la construcción de embarcaciones de madera; el aprendizaje de la restauración de embarcaciones mediterráneas; el mantenimiento de las embarcaciones de recreo, donde se aprenden conocimientos de electricidad, mecánica, resinas...; velero, es decir, todo lo relacionado con las telas de un barco: velas, toldos, fundas...; maquetas donde se realizan los diseños y proyectos de embarcaciones que, posteriormente, se restauran en la escuela-taller; finalmente, está lo que desde la fundación llaman turismo náutico, donde aprenden todo lo relacionado con el Puerto de Valencia: actividades de la dársena, evolución histórica, funciones, ubicación de los pescadores, Copa América así como el medio marino del puerto. Todo esto está enfocado para que la persona pueda tener las competencias suficientes para explicar a los escolares que van de excursión al Puerto de Valencia todas estas cuestiones.
Gracias al aprendizaje de algunos de estos oficios son muchos los jóvenes que, tras haber aprendido uno de ellos, han encontrado un hueco en el mundo laboral.