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El Valencia Street Circuit se estrena con la Fórmula 3
Faltan 24 horas para que el circuito urbano del puerto de Valencia se estrene de forma oficial. La fórmula 3000 y el Open GT serán las primeras piedras de toque del recinto. La expectación será máxima. No en vano, la celebración de las pruebas se convierte en el ensayo previo por excelencia ante la llegada del Gran Premio de Europa de Fórmula 1 en agosto. Valencia Marítima viaja in situ al corazón del perímetro de la prueba.
Valencia Street Circuit (VSC). Tres palabras. Tres siglas. Solas no dicen mucho, pero agrupadas forman uno de los lemas de mayor promoción de la ciudad levantina y su puerto de los últimos tiempos.
Un trazado urbano que a partir de mañana -y durante todo el fin de semana- va a adentrarse en toda una prueba de fuego con la visita de la Fórmula 3000, el internacional Open GT y una etapa del campeonato de velocidad de la Comunidad Valenciana. La llegada de las pruebas ya se presagió a principios de semana, cuando las señales de ‘prohibido aparcar’ poblaron el perímetro urbano del trayecto -J.J. Dómine, Avenida del Puerto, Juan Verdeguer, etc-. Ahora, y conforme pasan las horas previas al estreno, la zona va acumulando gente. Perdiendo tranquilidad. El tráfico viario normal ya ha sufrido alguna modificación y los agentes de la Policía Local son más numerosos de lo habitual. Sin embargo, la parcela de obras destaca por su ambiente pacífico, diluido entre algun sonido procedente de las diferentes zonas en las que aún se trabaja. El repiqueteo de una excavadora. Los golpes de algún martillo. Una pila de hierros que cae al suelo. El motor de un vehículo de carga. Sonidos propios de un lugar que albergará en breve uno de los mayores proyectos lúdico-deportivos de la historia de la Comunidad Valenciana. De momento, el circuito es totalmente ajeno a los acelerones y las frenadas que lo visitarán pronto. Se muestra ignorante ante la llegada de los primeros bólidos. No tardarán mucho en invadir sus viales. Valencia Marítima visitó las instalaciones días antes del ‘bautizo de asfalto’. Grupos de obreros trabajaban de forma conjunta para tenerlo todo a punto. Una torre de Babel de operarios en chaleco fluorescente -formada por trabajadores alemanes, ecuatorianos o españoles- que no puso objeción alguna. La eficacia, el trabajo continuo eran las consignas habituales entre los presentes.
Restos de materiales -amasijos de hierro, neumáticos- invadían los arcenes. Todo parecía estar a punto. Solamente quedaban algunos pequeños detalles por pulir. Flecos por cerrar. Serán los cerca de 20.000 asistentes a las pruebas del fin de semana los que dictarán sentencia. Esperemos que sea positiva, porque las expectativas -y las cifras que las acompañan- son de vértigo. Recordemos algunas. Esta asegurada la celebración del circuito durante los próximos siete años. Un estudio de la Universidad de Valencia cifra su impacto económico en la ciudad en 70 millones de euros por edición. La longitud del trazado es de 5.473 metros y el ancho de pista de 14 metros. El circuito contará con 25 giros y la carga aerodinámica será la más alta del campeonato. Se prevé que el Gran Premio será seguido por 500 millones de espectadores. Se han descontaminado cerca de 100.00 metros cuadrados de las parcelas urbanas que lo engloban. La punta de velocidad será de 323 km/h. Un total de 112.700 espectadores podrán acudir a la cita en agosto. Ahí queda dicho. |
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