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Miércoles, 01 de abril de 2026


España apuesta por las autopistas del mar para frenar el cambio climático
VM, 19/02/2007

El Gobierno español presentó la semana pasada sus propuestas para frenar en cambio climático, entre las que destaca el fomento de las autopistas del mar.

La estrategia española de cambio climático apuesta por desarrollar una red ferroviaria de altas prestaciones y autopistas del mar para sustituir el transporte terrestre de mercancías, por usar vehículos limpios en las flotas o sustituir las calderas domésticas de carbón.

La política impositiva también destaca entre las medidas que propone el Gobierno español como un instrumento fundamental para cumplir los objetivos de Kioto, cuyo periodo de aplicación termina en 2012, al igual que estos planteamientos que acaba de hacer el ejecutivo de nuestro país.

Así, además de la importancia de la política fiscal con criterios ecológicos, también se propone la arquitectura bioclimática, con soluciones que reduzcan el consumo, así como instalar elementos de iluminación de bajo consumo en las infraestructuras del transporte y por vehículos limpios en las flotas de transporte urbano, aeropuertos y parques móviles de las administraciones.

Además, se persigue que los biocarburantes supongan el 10% del combustible que consume el sector del transporte en 2020 y que las energías renovables se sitúen en una situación competitiva frente a los combustibles fósiles en 2010.

Los científicos españoles auguran que las precipitaciones se reducirán al 40% en la mitad sur de la península a finales de este siglo y un descenso acusado en la mitad norte.

En el informe sobre el cambio climático de los científicos españoles también se refleja que las temperaturas subirán progresivamente en las siguientes décadas y el peor de los escenarios posibles apunta a que las máximas experimentadas al final de este siglo aumentarán entre 5 y 8 grados en todas las regiones del interior.

Este fenómeno es extensivo a toda la cuenca mediterránea, donde la falta de agua y el crecimiento demográfico potenciará los flujos migratorios y los conflictos armados.